¿Qué equipo necesitamos para grabar nuestra primera maqueta en el local?
Capturar la energía de tu banda en el local de ensayo por primera vez es un momento mágico. Sin embargo, cuando decides dar el paso y grabar esa primera maqueta, es normal perderse entre cables, micrófonos y tarjetas de sonido.
La buena noticia es que hoy en día no necesitas alquilar un estudio carísimo ni tener conocimientos avanzados de ingeniería de sonido para conseguir un resultado decente. Con un presupuesto ajustado y el equipo correcto, puedes grabar pistas de las que sentirte orgulloso.
Aquí te contamos cuál es el equipo básico y esencial para empezar a grabar tus propios temas.
1. El “cerebro” de la operación: Interfaz de audio o Mesa de mezclas USB
Necesitas un dispositivo que traduzca el sonido analógico de vuestros instrumentos al idioma digital del ordenador. Tienes dos opciones principales:
- Interfaz de audio tradicional: Es una caja (suele ser de 2, 4 u 8 entradas) que se conecta por USB al PC. Son ideales si vais a grabar los instrumentos de uno en uno (primero la batería, luego el bajo, etc.).
- Mesa de mezclas con USB: ¡Nuestra opción favorita para bandas! Mesas analógicas modernas (como las series compactas que usamos a veces en directo) incluyen una interfaz USB. Algunas incluso permiten conectar un pendrive y grabar el ensayo entero en estéreo tocando todos a la vez. Es una inversión doble: te sirve para grabar y para sonorizar vuestros conciertos.
2. Los micrófonos: Tus oídos en el local
No hace falta un armario lleno de micrófonos de miles de euros. Para una primera maqueta, la versatilidad es la clave:
- Micrófonos dinámicos (Los todoterreno): Son robustos, aguantan volúmenes brutales y rechazan bastante el ruido de fondo. Necesitarás al menos un par de ellos para grabar las voces, ponerlos delante del amplificador de guitarra o pegarlos a la caja del baterista.
- Micrófonos de condensador (El detalle): Son más sensibles y captan el “aire” de la sala. Con un solo micrófono de condensador colocado estratégicamente en la habitación (o un par para grabar los platos de la batería en estéreo), le darás a la maqueta un sonido mucho más profesional y amplio.
3. Auriculares cerrados (Para no volverte loco)
Cuando el cantante esté grabando su voz definitiva, necesitará escuchar la música de fondo sin que ese sonido se cuele por su micrófono. Para esto, los auriculares cerrados son innegociables. Aíslan el sonido para que solo lo escuche quien los lleva puestos, manteniendo la grabación de voz totalmente limpia.
4. El ordenador y el Software (DAW)
Cualquier portátil medianamente moderno os servirá. Lo importante es el programa de grabación (conocido como DAW). No hace falta piratear programas carísimos; existen opciones gratuitas o muy económicas que usan los profesionales:
- Reaper: Es el rey indiscutible. Es barato, consume muy pocos recursos del ordenador y te permite hacer exactamente lo mismo que programas de mil euros.
- Audacity o GarageBand: Opciones gratuitas perfectas para empezar a cortar y pegar pistas sin complicaciones.
5. Los grandes olvidados: Cables y Soportes
Parece una obviedad, pero la mitad de los problemas en una primera grabación vienen de cables en mal estado.
- Asegúrate de tener suficientes cables XLR (los de micrófono de tres pines) y cables Jack de buena calidad.
- No escatimes en pies de micrófono estables (tipo jirafa). Si un soporte se cae en medio de la toma perfecta o cede por el peso del micro frente al amplificador, te arruinará el día.
¿Quieres escuchar cómo suena nuestro equipo en acción? Nosotros también empezamos grabando nuestras primeras ideas entre cuatro paredes forradas de hueveras. Pásate por este enlace y escucha nuestro primera maqueta.
Y si tienes alguna duda sobre cómo colocar los micros o qué mesa comprar, ¡déjanos un comentario o escríbenos por redes sociales!





